Tras las cortinas.

-Mira, si aprietas bien la almohada contra los oídos apenas oirás los gritos.
-Tienes razón hermano, pero no te engañes, somos el fin de su historia.
-Me gustaría salir del cuarto y reventarle la boca a ese marica.
-El sabe que el tiempo corre en su contra. Se hace viejo. Nos matará antes que podamos tocarle.

La sospecha de una rendija de luz debajo de la puerta.

Nada es peor que pase una y otra vez todo lo que temes.
El miedo llega puntual y tú terminas por esperar allí donde te escondes.
Cuando todo es lo que parece.
El abogado de caminar educado.
El mismo que pasea recio su superioridad ante sus vecinos cada mañana.
Desnudo ya de envidias de terraza.
Sabe que le esperamos debajo de la sábana iluminándonos con una linterna.
A escondidas de su conciencia ajustará las cuentas.
Una escoba en su mano.
Un pomo que gira lentamente.
Me llamo Andrés y mi hermano se llama Pedro.
Apagamos la linterna.
Nos hacemos los dormidos.
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2 Comentarios Misteriosos:

  1. 40añera dijo...:

    Muy duro, como la realidad cotidiana a la que tristemente, se enfrentan tantos
    Un saludo

  1. Mónica PG dijo...:

    Espeluznante!!

    Te dejo un premio en mi blog!

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