Diario de un Sábado Maldito. Parte III.

Sábado 18/09/2010. 18:11 p.m.


"No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor". A.Dumas.

Olía a pescado y a sangre. Una vieja pescadería junto al Teatro Dore estaba cerrando. Unos tipos huesudos limpiaban el puesto con una manguera esparciendo el olor por toda la calle. Tal y como me había dicho G allí había una peluquería.

Unas campanillas anunciaron mi entrada. El chasquido del latiguillo de la puerta y el retumbar posterior del cristal me hizo mirar automáticamente hacia el fondo del local. Dos mujeres orientales iguales me sonreían de forma sumisa. Estaban uniformadas con pichis de corte setentero y llevaban ambas diademas incrustadas en su pelo, negro y tupido como el plumaje de un cuervo. Curiosamente, la tela de sus vestidos era la misma que el papel que cubría las paredes del Café Máximo. Este hecho me hizo escudriñar por unos instantes el resto del local como si fuera uno de esos juegos de las revistas de “Encuentre las 20 diferencias” a pesar de no tener referencia comparativa alguna.
El suelo era de tarima y mi caminar dejó de ser una actividad inconsciente. Me acerqué hacia ellas. Era una peluquería antigua. “Peluquería Ochoa. Fundaba en 1921”. Los sillones eran blancos a juego con las paredes. Un reloj de pared marcaba el silencio que presidía el local. Las tijeras y demás utensilios estaban agrupados con un milimétrico orden por tamaños. Junto a las tijeras había una pila de tebeos manga de Death Note. Una extraña placa que rezaba: “Amamos a todos. Incluso a ti Jesucristo”, generaba millones de preguntas.

 Como si de un protocolo de actuación se tratara, una de ellas me invitó con un mohín a sentarme en uno de los sillones; mientras la otra se ancló en la zona de lavar el pelo en silencio evitando mi mirada.  Me senté en el sillón y ordené utilizando el espejo:

-         -  Corte estilo inglés. No toque lo de arriba. Limítese a arreglar el cuello y las patillas.
-        -   Sí, señor. Me llamo Angelina. Y mi hermana se llama Jolie. Un placer atenderle.

Empezó a masajearme las sienes. Supuse que para activar la circulación en mi cuero cabelludo. Me relajé. Sus dedos eran tentáculos de medusa entre la espesura de mi cabello. Sus brazos eran tan blancos que sus venas eran una hiedra de tatuajes. Le observé su boca frontera de sus labios finos. Me sugería una y otra vez la dulzura de un happy end. Pero estaba agotado. Mis párpados se cerraban pesados sin resistencia. Jolie silbaba dulcemente a nuestras espaldas. Olía a almendra cruda. Sus dedos se habían deslizado y empezaban a explorar milímetro a milímetro mi cuello extendiendo alguna clase de aceite.  Al rato pararon.

-      - Señor, relájese, no abra los ojos. Se le nota muy estresado. Debe de tener un cargo de excesiva responsabilidad.

Pero algo me hizo abrir los ojos. No sé quién programó el despertador que me rescató de mi trance. Quizá un rayo de sol reflejado en algo metálico me deslumbró justo a tiempo. Esa mujer se abalanzaba contra mí. ¿Por qué? Llevaba entre sus manos una enorme navaja. Me incorporé como un resorte y le di una patada incrustándola contra el espejo. Me puse en pie y agarré la escoba con la que se barría el cabello. Mis ojos guiados por mi instinto de supervivencia exploraron el local. Grité como un animal tratando de insuflar miedo. ¿Dónde coños estaba? ¿Qué demonios era aquello? No podía creerlo. Jolie se había transformado en un ser mitad perro mitad humano y me amenazaba colgada del techo. ¿Quiénes eran aquellos seres? Podría haber leído sobre ellos. Quizá eran lo que se conocían como licántropos o garous. Asesinos de hombres occidentales utilizados por las mafias chinas como sicarios. Ambos me rodearon como si fuera un antílope. Si eran garous sólo tendría una oportunidad. Saqué el mechero y prendí la escoba.  El fuego los frenaría momentáneamente.

-       -   Sólo queremos tu cabeza redonda humano. ¡¡¡Sólo queremos tu maldita cabezaaaa Joe Ramone!!!, -  gritaron  las dos a la vez haciendo explotar casi todos los frascos de cristal de las vitrinas.
      - Altooo!! No soy Joe Ramone, - grité en vano a sabiendas. 

-     El humo inundaba ya el local. Sólo se veían cuatro ojos inyectados en sangre bailando a mi alrededor. Traté de orientarme. A la izquierda debía de estar la puerta de salida. Corrí y me abalancé de costado sobre ella. El cristal se rompió contra mis costillas. Caí como un monte sobre la acera. Estaba a salvo. Corrí calle abajo apartando a empujones a la gente que encontraba en mi camino. En un momento dado de mi carrera volví la cabeza. Asomadas a la puerta pude ver las caras de aquellas dos bestias esgrimiendo una sonrisa vitriólica. El local ardía.  Mis manos estaban heladas.  Cogí un taxi en la calle Torrecilla del Leal.

-         -  A la Vaguada por la M30. Evite los semáforos por favor.

Llegaba ya tarde a mi cita con Mary.
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8 Comentarios Misteriosos:

  1. Jajaja, madre mía.
    Habrá que probar, ¿no?
    Puedes incluírlo en tu lista de cosas cotidianas, ¿eh? ^^

    Un beso.

  1. Milenia dijo...:

    Caray, vaya continuación. Entramos en terreno ci-fi. Me ha encantado la imagen surrealista de Angelina y Jolie. Estoy deseando saber cómo continúa.

  1. Eres un verdadero artista, de verdad :)
    gracias por pasarte por mi pequeño rincón. Aquí tienes una seguidora :D

    unbesiito

  1. yo misma dijo...:

    jajajjaja..dime que ahora viene el momento en que te despiertas cuando angelina pone una toalla sobre tu cabeza y te dice que el masaje ha concluido..buenísimo..

  1. Wendy dijo...:

    Lo que prometía seer un lujo orientas con masaje y olor a almendras se convierte en una pesadilla !uf1 no te digo nada del corte que te hubiesen hecho esas chinitas jejejej.
    Me ha gustado mucho como describes el local, ese detalle sobre que ambas vestían a juego con las paredes del café.
    ¿Has hecho un juego de palabras con Joley y Angelina?
    Vas a llegar a la cita de los nervios jejjejejje
    Cuenta con una nueva seguidora.

  1. Wendy dijo...:

    Se me olvidaba avisarte, le he dado de comer a tu hamster.:)

  1. Wendy dijo...:

    Hola Diego, también olvidé hacerme seguidora, ya lo he enmendado.
    ¿Te ha gustado la última de Allen? he visto en tu perfil que no te pierdes ni una. Me refiero a Encontrarás al hombre de tu vida".
    Un beso.

  1. Paula María dijo...:

    Yo también esperaba a que despertaras!!!
    Besosss

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