Microrrelato.1

Me levanté del suelo apuntalado por mis excesos. La fiesta había terminado. Extrañamente mis lagunas me atraían más que mis recuerdos. Entré en la cocina tambaleándome. Tenía sed. Sentada en una mesa blanca estaba desayunando una chica mejicana con dos trenzas.

- No te daré nada que puedas querer,- me dijo.
- Tranquila, si supiera lo que quiero, nada de lo que posees te sobraría para mí.

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3 Comentarios Misteriosos:

  1. DIEGO dijo...:

    Gracias tío, son chorradas... Los escribí hace mucho. A ver si hacemos una colaboración y nos hacemos un calendario, o una agenda con tus fotos y mis textos. Algo así....

  1. AKASHA BOWMAN. dijo...:

    Los pequeños esbozos que brotan de una mente soñadora nunca son chorradas, sino pedacitos de uno mismo, a veces difusos, ilógicamente alejados de nuestra realidad... pero siempre guardando una pequeña porción de nosotros mismos.
    Saludos

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