Ese día en el que Scarlett Johansson me echó de su casa y me encontré al Principito en una fiesta.

Si Scarlett Johansson te tira por la ventana tus cosas a las 3 de la mañana y te dice que no te quiere ver más en su vida. Uno: está claro que primero has hecho algo muy bien. Y dos: está claro que luego has hecho algo muy mal. La lógica rara vez miente. A esas horas de la madrugada no es muy recomendable confiar en nada ni en nadie a excepción de la lógica. No era momento de digerir culpabilidades ni de pensar demasiado en si se podrían arreglar las cosas, así que llamé a Clint Eastwood. Cuando rompo con una chica y necesito a un amigo cerca para contarle las penas siempre llamo al viejo Clint. Es fácil hablar con él. Es un tipo solitario y su teléfono nunca comunica. Cuando le conté todo, Clint me dijo que no me suicidara con ironía. "Te pasó a recoger en mi cohete sideral, no te muevas". Juntos iríamos al bar Coyote del planeta Z para ahogar las penas. 

Navegar por el espacio a la velocidad de la luz en ese cohete de tres propulsores atómicos te hacía sentir libre y entonces nada parecía tan malo. En menos de media hora llegamos a la fiesta. El bar estaba lleno de mujeres en sujetador y todo el mundo estaba tan feliz que te hacía desconfiar. Teníamos mucha sed y fuimos directos a la barra.

- Oye, ése que está borracho apoyado en la barra, ¿no es el Principito?
- Sí, ese tipo es muy pesado. Un día intentó darme un consejo así por las buenas y casi le meto una bala entre los dos ojos, trató de alertarme Clint.

No obstante, me acerqué a él. A diferencia de Clint yo había leído su libro de pequeño. Pensé que un tipo que llevaba tanto tiempo preguntándose por los secretos del universo podría darme una respuesta a lo que me había pasado aquella noche.

- Principito, ¿puedes darme un consejo?
- Sí claro jóven, aunque no lo creas el alcohol me abre la mente y me hace más sabio. ¿Qué te pasa?
- Que las mujeres a las que quiero no me las follaría. Y a las que me follaría jamás las querría.
- Bueno.. Yo no entiendo mucho de follar. Tú leíste mi libro de pequeño. Ya sabes... Soy más virgen que el ratón Mickey. Lamento no poder ayudarte... Pero por curiosidad, ya sabes que pregunto mucho, ¿desde cuándo te pasa eso?
- Bueno, no sé, supongo que desde aquel maldito día en el que la mujer a la que quería y me follaba al mismo tiempo me convirtió en uno de sus muchos amantes. Supongo que fue ahí donde empezó todo sí... ¿Te apetece otra cerveza? No mires, pero esa rubia del fondo creo que te mira. Quizá a partir de esta noche puedas hablar con propiedad de eso que llaman follar.
- Dale.

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4 Comentarios Misteriosos:

  1. AKASHA BOWMAN. dijo...:

    JJAJAJJAJAJAJAJAJ muy interesantes sus amistades querido Diego. Yo daría lo que fuera porque me tirara las maletas por el balcón Johny Deep, con sus gafitas de vidrio azul y el cigarro perdido en su sonrisa ladeada... en fin.
    ¿Así que conoce al señor Eastwood? Jajajajaja, tendría el Gran Torino en el taller para pasarse con el cohete.

    Un placer leerle, al menos me ha echo esbozar una sonrisa, que es lo propio.
    Saludos

  1. ÉonoÉ dijo...:

    Ingenioso!!! M egusta como hablas de lo más priofundo desde lo más trivial... inteligente y... por qué no? Divertido

  1. V de Tierra dijo...:

    Tu relato engancha y es divertido, ademas que ha sido tan sencillo imaginarse a los protagonistas.. yo me he encontrado ya con mickey, pero aun no me he topado con el principito!! en que bar dices que anda metido?? saludos

  1. Mario dijo...:

    Un texto brutal! Me he visto reflejado cuando Clint y tú ibáis directos ala barra...

    Por Scarlet no te preocupes, no merece la pena.

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